Como cualquier otra técnica o ciencia, el arbitraje de fútbol está regido por principios generales. En la Geometría euclidiana (que es la que aprendemos en la escuela primaria y en gran parte de la secundaria) el desarrollo y demostración de todos los teoremas se hace y acepta a partir de cinco postulados básicos descriptos por Euclides hace 2300 años en Grecia.
- Por dos puntos diferentes sólo se puede trazar una línea recta.
- Todo segmento rectilíneo se puede prolongar indefinidamente.
- Con un centro y un radio dado sólo se puede trazar una circunferencia.
- Todos los ángulos rectos son iguales.
- Si una recta corta a otras dos formando a un lado ángulos internos, y la suma de estos es menor que dos rectos, las dos rectas prolongadas indefinidamente se encontrarán de ese lado.
No es relevante profundizar en la demostración de los distintos teoremas, pero si el tema les interesa, verán que todos los teoremas que aprendimos en la secundaria (teorema de Tales, Pitágoras, etc.), se derivan pura y exclusivamente de estos 5 postulados o axiomas o principios generales.
Para poder desarrollar una ciencia (en realidad un determinado paradigma científico) uno de los objetivos principales es encontrar un grupo de axiomas que sirvan de base para derivar de ellos los principios particulares. Es decir que, una vez que se plantean una serie de principios generales y son aceptados por la comunidad científica correspondiente como “verdades”, el trabajo de los científicos es desarrollar principios particulares aplicables a los distintos temas teóricos y prácticos que incumben o están relacionados con esa ciencia.
La Geometría es considerada una ciencia “exacta”, pero este tipo de desarrollo del pensamiento se aplica en todas las ciencias y técnicas. Las ciencias sociales tienen más problemas para encontrar principios generales que puedan ser aceptados universalmente como verdades porque, al tratar con seres humanos, la cantidad de variables es infinita. Pero toda la energía de estas ciencias está volcada en encontrar postulados aplicables a la mayor cantidad posible de casos en la mayor cantidad posible de lugares y situaciones.
Del mismo modo, el avance de la técnica arbitral depende en gran medida de que se encuentren y desarrollen principios generales y particulares suficientemente precisos, aplicables a la mayor cantidad de situaciones posibles y aceptados por la mayor cantidad de gente posible.
Los beneficios que se lograrían con la sistematización y el ordenamiento de los principios básicos del arbitraje son evidentes:
- La difusión y enseñanza de la técnica arbitral sería mucho más rápida y sencilla.
- La aplicación de las reglas de juego sería más sencilla.
- La economía de recursos sería evidente.
- La revisión y mejoramiento de estos postulados sería más fácil también.
Ha habido muchos intentos por sistematizar la enseñanza y difusión de la técnica arbitral. Ya en el año 1916 el Dr. Carlos Mas escribió “El Buen Juez”, un intento de reunir en un libro todo lo necesario para ser árbitro de fútbol en Argentina. Algunas décadas después apareció el “Escartín” en España con sus constantes actualizaciones tan difundidas en nuestro país. Después vinieron las distintas versiones del “Reglamento Razonado” en Argentina, basado en el aporte del gran pensador y docente argentino Ernesto Binda.
Todos esos libros contribuyeron mucho a la enseñanza de la técnica arbitral y a su desarrollo. En algunos de sus capítulos han desarrollado principios que todavía pueden ser tomados como axiomas. Pero ninguno ha logrado sintetizar esos principios generales que incluyan a la mayoría de los principios particulares y demás conceptos técnicos para dirigir un partido de fútbol.
Uno de los axiomas más difundidos y popularizados en el ambiente de los árbitros es el siguiente: - Cuanto más tiempo ruede el balón habrá menos conflictos”. Todos los libros citados hacen referencia a este concepto. Inclusive las mismas reglas de juego hacen hincapié en este tema en reiteradas oportunidades al referirse a la importancia de la continuidad en el juego.
Este texto no intenta desarrollar ni tratar ni descubrir todos los principios generales, sino llamar la atención sobre la importancia que tienen y sobre el vacío pedagógico que genera la ausencia de debate e investigación en esta área.
Algunos principios pueden relacionarse o ser similares a los de otras áreas de estudio. Por ejemplo, el “principio de inocencia”, extraído de las leyes civiles se aplica en el fútbol también; ante la duda el infractor se salva.
Un ejemplo de principio general expresado sencillamente en las Reglas de Juego se encuentra en la Regla 1 y dice que “todas las líneas pertenecen al área que delimitan”. Este principio no abarca a todas las cuestiones del juego, pero tiene aplicación en decenas de casos cuya correcta resolución deriva de la buena interpretación de este principio. Algunos teóricos podrán discutir si este es un principio general o particular, ya que es específico de la Regla 1. Bien, eso sería bueno. Discutir acerca de la teoría, de la forma de enseñanza, etc.
Si se pensara y estudiara un poco más afuera de la cancha se resolverían mejor los problemas adentro de ella.
Algunos otros ejemplos de principios cuya generalidad o importancia podría ser debatida serían:
-El árbitro siempre tiene razón.
-Ante la duda bandera abajo (este principio es un derivado del “principio de inocencia”)
-Cuando un jugador comete más de una infracción al mismo tiempo se castigará la más grave.
-No se debe beneficiar al bando infractor (principio de ventaja).
-Todo lo que no está prohibido está permitido.
Aquí quiero hacer algunas aclaraciones. El buen conocimiento de la ley y la experiencia en el campo de juego nos permiten resolver situaciones imprevistas con mayor celeridad y precisión. Hay muchas cosas que nunca suceden hasta que un día suceden. El reglamento no puede abarcar todas las posibles infracciones que puedan cometer los jugadores. Por eso prevé herramientas generales del mismo modo que los principios. Una de las mejores herramientas con las que cuenta el árbitro y que engloba la mayoría de las infracciones evidentes no previstas en forma particular se encuentra en la Regla 12 y es la “conducta antideportiva”.
-El árbitro no debe perder el control de los hilos y los tiempos del partido.
-Si los jugadores quieren “jugar” hay que “dejar jugar”.
-El hecho de estar en una posición fuera de juego no constituye una infracción.
-Los tiros libres dentro del área de meta se ejecutarán desde… (todos sabemos como sigue según sea en defensa o ataque).
Existen otros principios más o menos importantes que estos, pero el ordenamiento de una especie de decálogo o resumen, luego de un estudio profundo, de los más relevantes ayudará a los árbitros, a los futuros árbitros y a los formadores de árbitros y por ende a los jugadores, al público, a la prensa y al juego del fútbol en general.
Martín Grinberg. Instructor de árbitros de fútbol.
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